La Hora de Silencio

La lección del gorrión: cuidado y morada bajo los ojos de Dios

Del gorrión aprendemos a habitar la casa del Rey, a alimentarnos con agradecimiento de su mesa y a vivir seguros bajo su mirada compasiva.

«¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? ¡Y ni uno de ellos está olvidado ante Dios!» Lucas 12:6

Que aprenda una lección del gorrión. Lo hallaré como un maestro sabio y lleno de gracia.

El gorrión vive en la casa real de Dios. El gorrión ha encontrado una casa, y la golondrina un nido, donde puedan poner a sus crías, junto a tus altares, oh Señor de los ejércitos. Lo que el ave hace de modo inconsciente, que yo lo haga de manera consciente y voluntaria. Que yo sienta, y sea consolado al sentir, que el palacio del Rey es mi hogar aquí y en la eternidad. Que more en la casa del Señor todos los días de mi vida.

El gorrión se alimenta de la mesa abundante de Dios. He aquí las aves del cielo: ellas no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y sin embargo mi Padre las alimenta. Yo querría vivir con esa misma libertad, dicha y confianza, tomando con agradecimiento lo que mi Señor generoso seguramente enviará. Una mano poderosa provee para mí, un corazón tierno se acuerda de mi hambre y de mi sed. El propio Jehová me ve y me sustenta.

El gorrión muere bajo la mirada compasiva de Dios. ¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Y ni uno de ellos, aunque su breve existencia haya llegado a su fin, está olvidado ante Dios. Ciertamente, con mayor razón, su hijo le será aún más querido. Alma mía, ¿temes acaso que su poder haya de fallar?

Fuente y atribución

Autor original: Alexander Smellie

Título original: The Hour of Silence — Luke 12:6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura