Comentario Devocional y Práctico

La lucha interior entre la carne y el Espíritu

Cuanto más puro es el corazón, más sensible se vuelve al pecado que aún permanece en él; el creyente crece en sus deseos de obedecer, pero descubre que el bien que anhela no siempre lo realiza a causa de la corrupción que todavía obra en él.

Cuanto más puro y santo es el corazón, tanto más viva será su sensibilidad respecto al pecado que aún permanece en él. El creyente ve más de la hermosura de la santidad y de la excelencia de la ley. Sus deseos fervientes de obedecer aumentan a medida que crece en la gracia. Pero el bien completo al que su voluntad está enteramente dedicada, no lo realiza; el pecado, brotando siempre en él a causa de la corrupción que permanece, le lleva con frecuencia a hacer el mal, aun contra la firme determinación de su voluntad. Los movimientos del pecado en su interior afligían al apóstol.

Si por la lucha de la carne contra el Espíritu se entiende que no podía hacer ni realizar lo que el Espíritu sugería, así también, por la eficaz oposición del Espíritu, no podía hacer lo que la carne le impulsaba a hacer. ¡Cuán diferente es este caso del de aquellos que se muestran tranquilos respecto a los movimientos interiores de la carne que los incitan al mal; que, contra la luz y la advertencia de la conciencia, continúan, aun en la práctica externa, haciendo el mal, y así, con premeditación, avanzan por el camino de la perdición! Pues como el creyente está bajo la gracia, y su voluntad está a favor del camino de santidad, se deleita sinceramente en la ley de Dios y en la santidad que ella exige, conforme a su hombre interior; aquel hombre nuevo en él, que es creado conforme a Dios en verdadera santidad.

Los conflictos espirituales entre la corrupción y la gracia en un creyente (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Romans 7:18-22

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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