La gloria de lo cotidiano

La lucha larga y difícil que forja el alma

El ejemplo de Caleb a los ochenta y cinco años nos enseña que las mayores bendiciones de Dios se conquistan mediante una lucha perseverante que developa nuestras virtudes y nos conforma a Cristo.

Debemos luchar larga y duramente.

Es refrescante encontrar a Caleb tan heroico a los ochenta y cinco años. La mayoría de las personas mayores buscan lugares fáciles, pero Caleb tenía el corazón de un joven. No buscaba cosas fáciles. Pidió una montaña que los gigantes aún ocupaban, diciendo que él los echaría fuera.

Así también, el tener que luchar para tomar posesión de nuestra herencia desarrolla nuestras propias virtudes y gracias.

Dios pone el oro muy profundo entre las rocas, de modo que debemos cavar y buscarlo si queremos obtenerlo.

Le da a un hombre una granja, pero la granja tiene que ser desmontada y cultivada antes de estar lista para dar su cosecha.

Le da a un joven una excelente educación, pero el joven debe estudiar con ahínco para obtenerla.

Le da a una joven un talento musical espléndido, y para que se desarrolle hasta alcanzar sus posibilidades, ella tiene que pasar meses y años en un practica agotadora.

Dios nos da gran gracia, santidad, mansedumbre, paciencia, semejanza a Cristo; pero debemos luchar larga y duramente contra nuestra vieja naturaleza para obtener estos dones.

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Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: we must struggle long and hard

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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