Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

La luz de Cristo que ilumina nuestras tinieblas

Sin Cristo el mundo sería oscuridad y sombra de muerte. Su luz da vida, gozo y belleza al alma, y nos llama a abandonar las falsas esperanzas para recibir el resplandor de su amor.

Supongamos que el sol no volviera a salir jamás, y que la luz de cada estrella se apagara: ¡qué mundo tan sombrío sería este! Este es el cuadro del mundo, en sentido moral y espiritual, sin Cristo, tal como lo pintan estas palabras: "tinieblas y sombra de muerte"; ninguna luz para guiar, para consolar, para producir gozo y belleza.

Un mundo sin Cristo sería negrura absoluta, sin iluminar por un solo rayo de sol, ni siquiera por una lejana estrella. Cristo es luz. ¡Pensemos solamente en lo que la luz hace por nosotros! Hace muy brillantes nuestros días; nos muestra todas las cosas hermosas que nos rodean. Pero hace mucho más. Produce toda la vida de la tierra, y luego la nutre. No habría un solo capullo, ni una raíz, ni una hoja, si no fuera por el sol. Tampoco habría belleza alguna, pues cada cosa encantadora de la naturaleza la pinta el sol. Pensemos, pues, en Cristo como luz. Su amor que reposa sobre nosotros nos hace vivir, y nutre en nosotros toda gracia espiritual. Cada rayo de esperanza es un haz de luz. Lo que la llegada de la luz significa para un preso en un calabozo oscuro, eso es el irrumpir de la misericordia sobre el alma culpable. La luz da consuelo; ¡y qué consuelo da el evangelio al que llora, al pobre, al afligido!

¿No resulta extraño que haya quienes se nieguen a recibir esta luz? Si alguien insistiera en vivir en una cueva oscura, lejos de la luz del sol, con sólo unas tenues velas de su propia hechura para derramar unos pocos y vacilantes destellos sobre la lobreguez, lo consideraríamos insano. ¿Qué diremos de quienes persisten en vivir en la oscuridad del pecado, sin más luz que las velas de las falsas esperanzas terrenales para alumbrar su alma? Hay muchos así. Vuelven a cualquier parte antes que a Cristo. ¡Es como preferir una vela apagadiza al sol glorioso!

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Light of the World

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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