Palabras diarias para los peregrinos de Sion

La luz del Espíritu que ilumina las Escrituras

Las Escrituras no tienen luz en sí mismas; sólo cuando el Espíritu brilla sobre ellas reflejan al alma su verdadera imagen y despiertan la fe.

La «palabra profética más segura» es la mente de Dios revelada en la Escritura de verdad. Esta es comparada a «una antorcha que alumbra en lugar oscuro». Este «lugar oscuro» es el corazón del hombre, y un lugar oscuro es; y la luz que brilla en el lugar oscuro es cuando el Espíritu de Dios derrama su propia luz celestial en el corazón entenebrecido. El Espíritu de Dios obra por la palabra de Dios. Se vale de las Escrituras de verdad, por medio de estas benditas Escrituras, para comunicar luz. No hay luz en las Escrituras mismas; no pueden enseñar al hombre para aprovechamiento, pues eso es prerrogativa de Dios. Son una letra muerta, una mera colección de palabras y sílabas; no hay en ellas luz, ni una partícula, sino la que el Espíritu de Dios proyecta sobre ellas cuando brilla a través de ellas.

Podría comparar las Escrituras a la luna: la luna no tiene luz en sí, sino que toma toda su luz del sol; borrad el sol del cielo y la luna dejaría de brillar. O podría comparar las Escrituras como las compara Santiago: «Si alguno es oidor de la palabra y no hacedor, es semejante al hombre que considera su rostro natural en un espejo». Aquí las Escrituras son comparadas a un espejo. Pero la luz ha de brillar sobre el espejo. ¿De qué sirve un espejo en una noche oscura? No refleja imagen alguna; no os presenta semejanza ninguna; no discernís en él vuestros rasgos; podría ser una simple tabla en cuanto a toda reflexión de vuestro rostro. Pero dejad que la luz entre en la habitación, o que el sol se levante y brille sobre él, y vuestro semblante se refleja allí. Así es la palabra de Dios: es del todo ineficaz hasta que el Espíritu brilla sobre ella; y cuando brilla sobre ella, al mismo tiempo arroja un rayo de luz en vuestro corazón; y al brillar con este rayo doble, primero sobre la palabra y luego en vuestra alma, refleja desde la palabra vuestra misma imagen, y os veis tal como sois, claramente retratados. Esto es la luz brillando en lugar oscuro: la luz de la verdad de Dios brillando en vuestro corazón entenebrecido. Esto se vuelve para vosotros «palabra segura»; la fe se levanta en vuestro corazón para creer lo que Dios ha revelado; el brillar de esta luz en el lugar oscuro os hace creer; y vosotros, creyendo en la luz que así ha entrado en vuestro corazón oscuro, recibís la palabra profética como palabra segura.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: March 18

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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