Meditaciones santas para cada día

La luz del rostro de Dios en medio de la oscuridad

La luz del favor de Dios es más dulce que la del sol, y aun cuando las nubes de la incredulidad la ocultan, podemos pedirle que ilumine nuestro camino y nuestro corazón.

"¡Señor, haz resplandecer sobre nosotros la luz de tu rostro!" Salmo 4:6

"Ciertamente, la luz es dulce, y es una cosa agradable para los ojos contemplar el sol." Pero la luz del rostro de Dios es mucho más dulce que la luz del día, y el gozo de sentir su favor es más placentero que el brillar del sol aun en medio de la lobreguez del invierno. La luz del rostro de Dios ilumina la hora más oscura, y convierte la sombra de muerte en mañana. Ha llenado la celda de la prisión con resplandor, y ha hecho saltar de alegría el corazón del cautivo. Ha animado al mártir en la hoguera; y mientras las llamas consumían su cuerpo, ha llevado su espíritu sobre las alas del gozo a la presencia de su Señor.

No siempre goza el pueblo del Señor del sol de su amor. Las nieblas de la mundanalidad y las nubes de la incredulidad a menudo ocultan el resplandor de su rostro.

"¡Aleja, oh Señor, toda oscuridad de mi mente, y toda incredulidad de mi corazón! Ayúdame a caminar constantemente delante de ti por las sendas de tu propio designio, y favorece con la luz de tu rostro, y con los rayos de tu amor!"

Fuente y atribución

Autor original: Autor desconocido

Título original: It is not always that the Lord's people enjoy the sunshine of His love

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Autor desconocido, publicado originalmente en Grace Gems.

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