"Jesús extendió la mano, y lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra fue limpiada." Mateo 8:3.
No hay peligro de recibir contaminación al tocar a los peores marginados, si vais a ellos con el amor de Dios en el corazón, anhelando hacerles bien. No os quedéis lejos y les arrojéis el pan de vida como los hombres arrojan dones a los hospitales de leprosos. No deslicéis vuestro tratado bajo la puerta y os alejéis apresuradamente — como si os avergonzarais de lo que habéis hecho. Id a las casas de las personas más perdidas, dadles vuestra mano; no se manchará al estrechar la suya, y nunca podréis saber qué estremecimiento de nueva vida puede despertar en corazones hacía tiempo ajenos a la ternura — y, sin embargo, anhelosos de simpatía. Poned corazón e inspiración en todo lo que hagáis. Nunca podréis saber qué estremecimiento de inspiración y de vida podéis infundir a los cansados y desalentados.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: THE HAND OF MERCY
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.