Pensamientos matutinos

La muerte aparta de lo terrenal, no de su abrazo eterno

Cuando la muerte parece cerrar el camino, en Cristo une más al creyente con la promesa divina. No rompe su comunión ni su porvenir; quien confía en Jesús atraviesa el umbral y halla descanso y gloria.

La muerte separa el cuerpo de la vida diaria y rasga vínculos queridos; no hay consuelo fácil para eso. Sin embargo, el evangelio no niega la herida, sino que la ilumina con esperanza: Cristo abrió una puerta que la muerte no puede cerrar. Allí donde termina la certeza terrenal, se inicia una comunión más firme con lo eterno.

Lejos de perder la riqueza del amor, el creyente que pasa por ese umbral entra en ella con mayor claridad. La misma mano que sostiene en la oración sostiene también en la despedida. Quien confía en Jesús, el Conquistador de la muerte, no enfrenta la hora final como abandono, sino como tránsito hacia la vida que no termina, donde cada lágrima encuentra consuelo y toda esperanza se convierte en presencia.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - December 27

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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