"Deseo partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor." Filipenses 1:23
Es el deseo de un verdadero santo salir de este mundo presente: "Deseo partir." ¡Lo que el hombre impío teme, eso es lo que el hombre piadoso espera! El mundano desea vivir para siempre en este mundo presente; no conoce otro cielo sino la tierra, y para él es muerte ser echado de su cielo. El impío no sale de este mundo, sino que es arrastrado fuera.
Pero un alma vivificada y ennoblecida por un principio de gracia mira al mundo como un desierto donde hay serpientes ardientes, ¡y desea salir de este desierto!
El pájaro desea salir de la jaula, aunque sea de oro. Así también los santos de Dios se han considerado a sí mismos como encarcelados en el cuerpo, y han anhelado una liberación de su prisión. "¡Oh, si yo tuviera alas como de paloma, para volar y estar en reposo!" (Salmo 55:6).
No es de extrañar que un verdadero santo esté tan deseoso de salir de este mundo presente, si consideramos cuán beneficiosa es la muerte para un hijo de Dios. ¡La muerte pone fin a todos sus males! En particular, hay nueve males a los que la muerte pondrá fin:
1. La muerte pondrá fin a los PECADOS del creyente.
2. La muerte pondrá fin a las TENTACIONES del creyente.
3. La muerte pondrá fin a los TEMORES del creyente.
4. La muerte secará las LÁGRIMAS del creyente.
5. La muerte pondrá fin a los PROBLEMAS del creyente.
6. La muerte pone fin a los CUIDADOS del creyente.
7. La muerte pondrá fin a todas nuestras imperfecciones NATURALES.
8. La muerte pondrá fin a las imperfecciones de la GRACIA.
9. La muerte pondrá fin a una fatigosa PEREGRINACIÓN.
Aunque la muerte es una copa amarga, hay azúcar en el fondo. La muerte es el mejor amigo del creyente; pues lo lleva a Cristo, lo cual es muchísimo mejor. "Deseo partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor."
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Watson
Título original: Nine evils which death will put an end to
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.