Hablar de muerte parece duro, pero la Escritura no nos deja encerrados en un miedo ciego. El salmista reconoce que hay una hora señalada para morir, y esa certeza no es amenaza vacía, sino parte del orden de Dios sobre su pueblo. Cuando nuestra fuerza falta y el cuerpo se cansa, mirar ese horizonte cristiano disipa la desesperación: la muerte no nos roba lo que en realidad nos pertenece en Dios, sino que nos conduce a una existencia sin dolor ni corrupción.
La cruz de Cristo prepara el final del peregrinar: “la corrupción se vestirá de incorruptibilidad”. Así, el momento final queda en manos de Aquel que conoció nuestra fragilidad y venció la muerte por amor. Esta seguridad no busca dulcificar el duelo ni negar el llanto; lo acompaña con esperanza. Si aún no entendemos el “cómo”, sí podemos descansar en el “con quién”: con el Señor que prometió sostenernos hasta el último aliento y llevarnos a contemplarlo tal como es.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - February 17
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.