Se hizo mención ante Cristo de la muerte de algunos galileos. Esta triste historia se relata aquí brevemente, y no se encuentra en ningún historiador. En la respuesta de Cristo, él habló de otro suceso que, como aquel, daba un ejemplo de personas arrebatadas por una muerte repentina. Las torres, que se construyen para seguridad, muchas veces resultan ser la destrucción de los hombres.
Advirtió a sus oyentes que no culparan a los grandes sufrientes, como si por ello hubieran de ser tenidos por grandes pecadores. Puesto que ningún lugar ni ocupación puede librar del golpe de la muerte, deberíamos considerar las muertes repentinas de otros como advertencias para nosotros mismos. Sobre estas razones Cristo fundó un llamamiento al arrepentimiento. El mismo Jesús que nos manda arrepentirnos, porque el reino de los cielos se ha acercado, nos manda arrepentirnos, porque de lo contrario pereceremos.
Parábola de la higuera estéril (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Luke 13:1-5
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.