Mañana y noche

La muerte vencida por la cruz de Cristo

Mediante la muerte de Cristo el poder del diablo queda destruido, de modo que la muerte deja de ser destierro y se vuelve retorno al hogar junto a los amados.

Oh hijo de Dios, la muerte ha perdido su aguijón, porque el poder del diablo sobre ella está destruido. Cesa, pues, de temer el morir. Pide gracia a Dios el Espíritu Santo para que, por un conocimiento íntimo y una fe firme en la muerte de tu Redentor, seas fortalecido para esa hora temida. Viviendo cerca de la cruz del Calvario, podrás pensar en la muerte con placer y recibirla con intensa delicia cuando llegue. Es dulce morir en el Señor; es una bendición del pacto dormir en Jesús. La muerte ya no es destierro, sino un regreso del exilio, una vuelta a las muchas moradas donde los seres amados ya habitan.

La distancia entre los espíritus glorificados en el cielo y los santos militantes en la tierra parece grande, pero no es así. No estamos lejos del hogar: un momento nos llevará allí. La vela está desplegada; el alma se ha lanzado sobre el piélago. ¿Cuán largo será su viaje? ¿Cuántos vientos fatigosos han de batir la vela antes de que se recoja en el puerto de paz? ¿Cuánto tiempo será zarandeada esa alma por las olas antes de llegar a aquel mar que no conoce tormenta? Escucha la respuesta: "Ausente del cuerpo, presente con el Señor."

Aquel barco acaba de partir, pero ya está en su refugio. Apenas desplegó su vela y ya estaba allí. Como aquel barco de antaño sobre el lago de Galilea: una tormenta lo había sacudido, pero Jesús dijo: "Paz, estate quieta", e inmediatamente llegó a tierra. No pienses que un largo tiempo media entre el instante de la muerte y la eternidad de gloria. Cuando los ojos se cierran en la tierra, se abren en el cielo. Los caballos de fuego no se detienen ni un instante en el camino. Oh hijo de Dios, ¿qué hay para ti que temer en la muerte, viendo que por la muerte de tu Señor su maldición y su aguijón están destruidos? Ahora la muerte es solo una escalera de Jacob, cuyo pie está en la oscura tumba, pero cuya cima alcanza la gloria sempiterna.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: April 20 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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