Joyas devocionales de John Angell James — Volumen 3

La mundanalidad, el pecado que prevalece

La aflicción santificada produce insensibilidad al mundo y espiritualidad de la mente, liberando al creyente del amor por lo visible y temporal.

Una creciente insensibilidad al mundo y una espiritualidad de la mente son resultados seguros de la aflicción santificada.

¡El amor al mundo es la gran trampa de la iglesia en toda época! La mundanalidad es ahora el pecado que prevalece entre los cristianos. Los vemos por doquier demasiado ávidos por hacerse felices en la tierra, y buscando sus goces: si no en los placeres pecaminosos del mundo, sí en sus consuelos inocentes y caseros. No miran las cosas invisibles y eternas, sino las visibles y temporales. Su vida es demasiado una vida de los sentidos; refinada, sí, con relación a su grosera pecaminosidad, pero todavía una vida de los sentidos, más que una vida de fe.

De ahí que haya una necesidad de pruebas severas: si no para separarlos y mantenerlos separados de pecados abiertos y groseros, sí para levantar sus afectos a las cosas de arriba y llevarlos a buscar su felicidad...

de Dios, la fuente de la vida; de Cristo, el Redentor de sus almas; y del cielo, el objeto de sus expectativas.

Cuando el mundo nos haya sido crucificado y nosotros al mundo; cuando se nos haya enseñado su vanidad y vaciedad como una porción que no sacia el alma; cuando hayamos perdido gran parte de nuestra ansiedad por obtener sus posesiones y de nuestro temor a perderlas; cuando nos hayamos vuelto de la locura de cavar cisternas rotas que no retienen agua, y seamos conducidos más hacia la fuente de aguas vivas; cuando hayamos perdido nuestra dependencia de consuelos y posesiones para la felicidad, y sintamos y nos regocijemos en una gloriosa independencia de los bienes creados para la dicha; cuando haya real y verdaderamente una elevación consciente del alma hacia Dios y las cosas divinas, ahí está la evidencia de que somos santificados por nuestras pruebas.

"Antes de ser afligido, yo me descarriaba; mas ahora guardo tu palabra. Bueno me es haber sido afligido, para que aprenda tus estatutos. Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos, y que conforme a tu fidelidad me afligiste." (Salmo 119:67, 71, 75)

Fuente y atribución

Autor original: John Angell James

Título original: The prevailing sin of Christians

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.

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