«¡Cuídense! Estén alerta contra toda clase de avaricia; la vida de un hombre no consiste en la abundancia de sus posesiones.» Lucas 12:15
«Hagan morir, pues, lo terrenal en ustedes: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y la avaricia, que es idolatría.» Colosenses 3:5
Esta es una de las banderas de advertencia que nuestro Señor desplegó y que hoy a la mayoría de las personas parece no importarles mucho. Cristo dijo muchísimo sobre el peligro de las riquezas; pero no muchas personas temen a las riquezas. La avaricia no se considera prácticamente un pecado en estos tiempos. Si un hombre quebranta el sexto o el octavo mandamiento, es señalado como criminal y cubierto de vergüenza; pero puede quebrar el décimo mandamiento, y solo se le considera emprendedor. Pocas personas piensan en el peligro de enriquecerse.
Al mirar a su alrededor, uno pensaría que la vida de un hombre sí consiste en la abundancia de las cosas que posee. Los hombres creen que llegan a ser grandes en la misma proporción en que acumulan riquezas. Así parece también; pues el mundo mide a los hombres por su cuenta bancaria. Sin embargo, jamás hubo un error más fatal.
Un hombre se mide realmente por lo que ES, y no por lo que TIENE. Se puede encontrar un alma marchita en medio de una gran fortuna, y un alma grande y noble en la pobreza más desnuda.
«¡Qué difícil es para los que tienen riquezas entrar en el reino de Dios!» Marcos 10:23
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: NOBLE POVERTY
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.