Perlas de Spurgeon

La obediencia a Dios solo florece donde el Espíritu la planta

Una imagen de la obediencia como flor que solo brota en el suelo cultivado por el Espíritu de Dios.

La obediencia a Dios es una flor que nunca creció en ¡el muladar de la naturaleza! Solo crece donde el Espíritu de Dios ha cultivado el suelo y plantado la raíz de la cual brota.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Pithy gems from Spurgeon — Obedience to God is a flower which never grew on

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura