"Todo lo que Él dice." Pertenecemos a Cristo porque Él nos ha redimido. Él es nuestro único Señor y Maestro.
"Todo lo que Él dice." No podemos elegir algunos de Sus mandamientos para obedecer y otros para descuidarlos, ignorarlos o rechazarlos. No hemos de hacer únicamente las cosas agradables que Él nos manda, y dejar sin hacer las que no se ajustan a nuestro propio gusto y sentir. Hemos de hacer aun las cosas que cuestan dolor y sacrificio personal. Así fue como Jesús mismo hizo la voluntad de Su Padre. Esa voluntad lo llevó a Su cruz; pero no se apartó de aceptarla, cuando vio el camino oscureciéndose delante de Él, o cuando sintió las espinas bajo Sus pies y las cargas aumentando hasta un peso aplastante sobre Sus hombros. Si queremos seguir Sus pasos, nuestra obediencia debe ser completa.
"Todo lo que Él dice." Pero, ¿cómo podemos saber lo que Él dice? No podemos oír Su voz como la oyeron los siervos en las bodas. Él habla ahora en Su Palabra, y el corazón reverente siempre puede oír lo que Él dice, a medida que las sagradas páginas se meditan con oración. Él habla en la conciencia que se mantiene tierna por la obediencia leal. Él habla en la providencia que pone el deber en nuestra mano. Nunca hay verdadera incertidumbre acerca de lo que Él dice, si estamos verdaderamente decididos a conocer Su voluntad.
"Todo lo que Él os dice, ¡hacedlo!" Es el hacer lo que importa. Nunca debemos hacer preguntas ni sugerencias cuando Jesús ha hablado; lo único que nos corresponde es la obediencia. Nunca debemos preguntar cuáles serán las consecuencias, qué nos puede costar; simplemente hemos de obedecer. Cristo sabe por qué quiere que hagamos la cosa, y eso debería ser razón suficiente para nosotros.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Obedience
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.