Perlas devocionales de Thomas Brooks

La ociosidad, fuente del pecado

La pereza estanca el alma como aguas quietas que crían lodo, y abre la puerta del corazón a toda corrupción.

La ociosidad es la mismísima fuente del pecado. Las aguas estancadas acumulan lodo, y crían y alimentan criaturas venenosas. ¡Así ocurre con los corazones de los cristianos ociosos y perezosos!

Fuente y atribución

Autor original: Thomas Brooks

Título original: Pithy gems from Thomas Brooks — 138

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Brooks, publicado originalmente en Grace Gems.

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