"Orad sin cesar." 1 Tesalonicenses 5:17
Si no tenemos gracia suficiente — es porque no oramos lo suficiente. Pues muy cierto es que no necesitamos esforzarnos por mover a Dios a compasión y arrancarle, por así decirlo, con nuestras oraciones, las bendiciones que Él ha prometido. Muy lejos de eso. Él se nos comunica a cada minuto; en cada palabra nos presenta a Cristo y todo bien. Pero debemos tener siempre un alma hambrienta de Cristo, y mediante oración incesante extender la mano de la fe para recibirlo. Esto debe entenderse principalmente de los deseos y gemidos internos de nuestro espíritu — pero no debemos omitir el derramar diariamente nuestras súplicas, tan a menudo como podamos, con palabras; de lo contrario, nuestras oraciones mentales secretas, al fin, pueden volverse tan secretas que cesen por completo.
La oración es el aliento del alma — la evidencia vital por la cual conocemos su salud y su vida, y sin el cual pronto debe morir. ¡Oh, por gracia para orar sin cesar, y así gozar de comunión incesante con Dios!
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — January 15
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.