Nuestra oración no debe centrarse en nosotros mismos. Debe surgir no solo porque sentimos nuestra propia necesidad como una carga que debemos depositar en Dios, sino también porque estamos tan unidos en amor a nuestros semejantes que sentimos su necesidad con tanta intensidad como la nuestra.
Interceder por los hombres es la manera más poderosa y práctica en que podemos expresar nuestro amor por ellos.
Fuente y atribución
Autor original: John Calvin
Título original: Pithy gems from John Calvin — 74
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Calvin, publicado originalmente en Grace Gems.