La parábola de la oveja perdida es muy aplicable a la gran obra de la redención del hombre. La oveja perdida representa al pecador como apartado de Dios, y expuesto a cierta ruina si no es traído de vuelta a él, pero sin deseo de volver. Cristo es ferviente en traer a los pecadores a casa. En la parábola de la dracma perdida, lo que se pierde es una sola pieza, de pequeño valor en comparación con el resto. Sin embargo, la mujer busca diligentemente hasta encontrarla. Esto representa los diversos medios y métodos de que Dios se sirve para traer a las almas perdidas a él, y el gozo del Salvador al volver ellas a él. ¡Cuán cuidadosos deberíamos ser, entonces, de que nuestro arrepentimiento sea para salvación!
El hijo pródigo, su maldad y su angustia (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Luke 15:1-10
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.