¿Por qué se necesita paciencia? Porque si somos del pueblo del Señor, con seguridad tendremos muchas pruebas. El Señor nos envía aflicciones para darnos la gracia de la paciencia que las sobrelleve. Mas ¡oh, qué corazón tan rebelde llevamos en el pecho! ¡Qué perversidad, qué mal humor y qué terquedad habitan en nosotros! ¡Cuán pronto se nos enciende el genio, y nuestra mente irritable se exalta en un instante por la más pequeña bagatela! ¡Qué poca paciencia tenemos bajo las pruebas que Dios se digna ponernos encima! Así aprendemos nuestra necesidad de paciencia, y que no es un fruto del suelo de la naturaleza. La falta de ella hace que el alma la siga; y cuando el Señor da sumisión a su voluntad y capacita a sus hijos para ver cuán provechosas son estas pruebas para sus almas, y cómo, sin este lastre pesado, ciertamente habrían sido arrastrados al mundo, pueden ver su mano misericordiosa aun en sus aflicciones más duras.
Así, a veces sintiéndose malhumorados y rebeldes, y conociendo así su necesidad de paciencia; y a veces sintiéndose sumisos y gozando la dulzura de ello, ven qué gracia tan bendita es la paciencia. Apenas hay gracia que necesitemos más cada día. La necesitamos para con Dios, cuando frustra nuestros planes, se opone a nuestros deseos, y en vez de mostrarnos por qué nos aflige, se esconde tras una nube espesa que ni la fe ni la oración pueden atravesar.
Necesitamos paciencia los unos con los otros, con el mundo, con nuestros parientes en la vida y con la Iglesia de Dios. La necesitamos cuando se dice o se hace algo que hiera nuestra mente, lastime nuestros sentimientos, irrite nuestros ánimos y nos incite a la venganza. Y ¡qué misericordia es, bajo estas pruebas tan duras, tener paciencia, y así seguir el ejemplo del bendito Señor, «quien, cuando le maldecían, no retaliaba; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aquel que juzga justamente»!
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: October 17
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.