Necesitamos paz del corazón.
Las personas de todas las ocupaciones que realizan el mayor trabajo son las más serenas y apacibles de la comunidad. En sus vidas los deberes nunca se persiguen unos a otros frenéticamente. Una tarea nunca desplaza a otra, ni jamás obliga a hacerla con prisa y, por tanto, de manera imperfecta. El espíritu sereno trabaja metódicamente, haciendo una cosa a la vez y haciéndola bien, y por ello trabaja con rapidez, aunque nunca parece estar apurado.
Necesitamos la paz de Dios en nuestro corazón de manera tan real para hacer bien las pequeñas cosas de nuestra vida cotidiana como para cumplir los deberes más grandes del reino de Cristo.
Nuestro rostro debería resplandecer, y
nuestro espíritu debería estar tranquilo, y
nuestros ojos deberían estar despejados, y
nuestros nervios deberían estar firmes
mientras avanzamos a través de las tareas de nuestro día más común. Entonces las haremos todas bien, sin omitir nada, sin estropear nada. Necesitamos paz del corazón antes de comenzar los deberes de cualquier día, y deberíamos esperar a los pies de Cristo antes de salir.
"La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo." Juan 14:27
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: We need heart-peace
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.