Si queremos conocer estas cosas para nuestro bien, debemos orar y depender de la enseñanza del Espíritu Santo; así las palabras de Jesús serán traedas a nuestra memoria, y muchas dificultades se aclararán que no son manifiestas para otros. A todos los santos se les da el Espíritu de gracia para que sea un recordador, y a él, por la fe y la oración, debemos encomendar la guarda de lo que oímos y sabemos. La paz se pone por todo bien, y Cristo nos ha dejado todo lo que es real y verdaderamente bueno, todo el bien prometido; la paz de mente que proviene de nuestra justificación delante de Dios. Esta paz Cristo la llama su paz, pues él mismo es nuestra paz. La paz de Dios difiere grandemente de la de los fariseos o hipócritas, como lo muestran sus efectos humillantes y santos.
Aún consuela más a sus discípulos: Parte 3 (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — John 14:25-27
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.