Las palabras de Jesús

La paz que deja Jesús no se rompe con la tormenta

Su paz no es una calma frágil: nace de la reconciliación con Dios y permanece en la noche del dolor. No es herencia del destino, sino regalo del Cordero que acompaña al discípulo.

Jesús dejó al final de su ministerio una promesa que no cambia con los tiempos: su paz. No es una emoción pasajera ni la calma que ofrece un mundo funcional; es herencia del Hijo de Dios para quienes confían en el perdón de la cruz. Nadie que la reciba puede vivir espiritualmente aislado de Dios.

En días de luto o al borde de la muerte, el corazón tiende a pedir una paz de emergencia, pero el Señor propone una paz que permanece. Esta herencia guarda el alma como una fortaleza cuando el dolor pasa sobre ella. Aprenderla exige buscarla desde hoy con arrepentimiento y fe, para que al final no dependa de fuerza humana sino de la fidelidad del Cordero.

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: THE DYING LEGACY

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura