Esta piedra había preocupado a las mujeres mientras se apresuraban hacia el sepulcro. Sabían que estaba allí, que era demasiado pesada para sus manos frágiles, y se preguntaban cómo podrían quitarla. Pero ahora, cuando llegaron a la vista del sepulcro, alzaron la vista y vieron que la piedra había sido removida.
Este incidente ilustra muchas experiencias de nuestra vida cotidiana. Nos preocupamos por dificultades y obstáculos que están en nuestro camino y parecen bloquear nuestro progreso. Pero cuando avanzamos en obediencia y llegamos al lugar del supuesto estorbo u obstáculo, ya no está, o nunca estuvo allí, salvo en nuestra imaginación. Todos sabemos que muchísimas de nuestras ansiedades resultan, al final, realmente infundadas.
Aquí debemos aprender la lección de una vez por todas: cuando Dios nos envía a alguna parte, también hace posible que vayamos. Los senderos del deber se abren siempre ante nosotros a medida que avanzamos, no antes de partir, sino mientras obedecemos y nos movemos hacia adelante. Sin embargo, no debemos esperar que nunca haya dificultades que enfrentar ni obstáculos que vencer. ¡Dios nunca ha prometido eso! Un camino demasiado fácil es a menudo un mal en la vida, no una bendición. Las dificultades y los obstáculos que permanecen pueden convertirse en peldaños por los cuales ascenderemos a un carácter cristiano más noble y elevado.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - April 10
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.