¡Eso es plantear el caso bajo su luz más favorable! El mundo entero es la mayor ganancia posible. Pero supongamos que un hombre gana el mundo entero: no puede librarlo de los problemas; no puede darle paz de conciencia; no puede consolarlo en el dolor; no puede hacerle una almohada suave cuando está muriendo; no puede comprarle el cielo cuando haya partido.
Todo lo que puede hacer con el mundo, después de tenerlo, es conservarlo por un breve tiempo hasta que muera. No puede llevarse ni una parte de él a la eternidad.
¿Cuánto dejó?, preguntó alguien, refiriéndose a un millonario que acababa de morir. ¡Todo!, fue la respuesta. Lo dejó todo. Así es fácil ver que no hay ganancia alguna, sino más bien una pérdida espantosa y eterna, en ganar incluso todo el mundo, al precio del alma.
Piense entonces por cuánto menor precio que el mundo entero muchas personas venden sus almas.
¡Algunos venden su alma por unas horas de placer culpable!
¡Algunos venden su alma por un cargo político!
¡Algunos venden su alma por lucro deshonesto!
¡Algunos venden su alma por honra que se marchita en un día!
También están vendiendo sus almas de muchas otras maneras, por bagatelas lamentables.
Como Esaú, cambian su primogenitura celestial por un plato de guisado.
En un periódico apareció este anuncio: Se busca. Una linda casita y terrenos, a cambio de licores selectos. Sin duda muchas personas respondieron al anuncio. Los hombres entregan continuamente hogar, propiedad, paz y amor, por la bebida embriagante.
¿Qué dará el hombre a cambio de su alma?
¡Ah! Ese es el problema. Cuando el alma se pierde, no hay manera de recuperarla. Cuando hemos hecho nuestra elección y vivido nuestra vida, sea buena o mala, no existe la posibilidad de cambiar los resultados. La vida se nos da una sola vez; y si la vivimos mal, no hay oportunidad de vivirla de nuevo. Un alma perdida no puede ser recobrada; está perdida de manera irrecuperable.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: An Unanswered Question
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.