La soledad endulzada

La providencia que vuelve los contratiempos en bendiciones

Las misericordias de Dios son muchas y su providencia admirable. Aun las aparentes contradicciones se ordenan para traer la bendición anhelada y exaltar a Dios solo.

¡Cuán múltiples son las misericordias de Dios, y cuán admirable el escenario de su adorable Providencia! Aquí ruedas giran dentro de ruedas, y todos los gloriosos rayos están llenos de ojos llameantes, que significan omnisciencia y sabiduría. Las aparentes contradicciones solo sirven para llevar a cabo la bendición anhelada. La Providencia proclama a voz en grito que hay un Dios; y al ojo observador, el gobierno providencial del mundo en general, y de los hombres y sus asuntos en particular, no es menos hermoso ni menos admirable que la creación del mundo. ¡Qué enormes montañas son removidas, qué dificultades estupendas disuelve la providencia, a fin de preparar un paso llano y fácil para el bien que se acerca!

¡Oh, cómo se deleita mi alma al mirar hacia atrás sobre mi vida, y cómo queda arrebatada con la dulce contemplación del proceder de la Providencia! Todas las misericordias son benignas y consoladoras; pero ¡oh, cómo me sorprenden sobremanera algunas, cuando contemplo el instrumento o la mano por medio de las cuales, el modo y la manera cómo, y el tiempo en que llegaron! ¿No las he recibido de una mano de la que nada esperaba, en un modo y manera que jamás habría podido idear, y en un tiempo en que menos evidente parecía? ¿No ha escrito la santa Providencia un espacio en blanco sobre mi sabiduría y prudencia, al frustrar mis empresas, hacer abortar mis esfuerzos y reducir a nada mis consejos, para que él solo sea exaltado? Y luego, de un modo fuera de mi vista, ajeno a mi expectativa y sin mis esfuerzos, ¿no me ha concedido la misma petición que había buscado?

A veces las aparentes contradicciones angustian al pobre expectante, aunque solo se envían para ejercitar su fe en Dios y su paciencia para el cumplimiento de la promesa. También he visto multiplicarse las decepciones. Las decepciones no solo llevan a cabo la bendición, sino que la embellecen. A veces la providencia me ha impedido abrazar un favor ofrecido, sin que yo supiera cómo ni por qué, para que, con mayor ventaja, me fuera concedido después.

¡Tu camino, oh Gobernador de hombres y ángeles, está en las muchas aguas, y tus huellas no son conocidas! Pues ¿quién puede conocer los caminos de aquel que es admirable en sus obras? Por tanto, apruebo su conducta, admiro su bondad, y donde no puedo ver su fin, guardo silencio y adoro.

Fuente y atribución

Autor original: James Meikle

Título original: PROVIDENCE

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de James Meikle, publicado originalmente en Grace Gems.

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