Las pruebas y las tentaciones son los medios que Dios emplea para manifestar al alma la realidad y la fuerza de la fe que le ha otorgado; pues en toda prueba y tentación se hace oposición a la fe que está en el corazón, y cada prueba y tentación amenaza, por así decirlo, la vida de la fe. Y la amenazan así: bajo la prueba, Dios por lo general se esconde. Ejerce, es cierto, un poder secreto mediante el cual el alma es sostenida, pues de otro modo se hundiría en completa desesperación y sería vencida y tragada por el poder de la incredulidad. De ahí surge el conflicto entre la prueba que combate contra la fe y la fe que combate bajo la prueba.
Ahora bien, cuando en esta prueba, en este agudo conflicto, en este horno encendido, la fe no cede, no se consume, no es destruida, sino que mantiene su firme asimiento de la promesa y de la fidelidad de quien la ha dado, esta prueba de la fe se vuelve muy preciosa. Es preciosa para el alma cuando Dios vuelve a sonreírle y así se manifiesta como genuina. Es preciosa a los ojos del pueblo de Dios, que la ve y saca fuerza y consuelo de lo que presencia en la experiencia de un santo así probado y bendecido; y es preciosa también a los ojos del propio Dios, que la corona con su manifiesta aprobación y pone sobre ella el sello atestiguador de su sonrisa complacida. Pero sobre todas las cosas, será hallada preciosa en la manifestación de Jesucristo, y no solo en sus diversas manifestaciones en gracia, sino en su aparición final en gloria.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: December 6
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.