Pensamientos vespertinos

La prueba que te enseña a conocer a Dios

Una experiencia más profunda de la verdad suele nacer del dolor santificado. Dios lleva a sus hijos por la tempestad para que conozcan experimentalmente a su Salvador y se acerquen más a Él.

Una experiencia más profunda de la verdad de Dios es frecuentemente el resultado de una prueba dolorosa pero santificada. Un creyente conoce apenas imperfectamente lo que es en sí mismo y lo que la verdad de Dios es para él, hasta que es colocado en circunstancias favorables al desarrollo de ambos. El Señor quiere que su pueblo, y en especial los ministros de su evangelio, conozcan experimentalmente su verdad. No han de testificar de un Salvador desconocido, no sentido ni experimentado, sino poder decir: "Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos y palparon nuestras manos del Verbo de vida, eso os anunciamos." Un solo grano de verdad experimentada en el corazón vale más que todo el sistema que ocupa solo el juicio.

Para profundizar su conocimiento de la verdad, afirmarlos en ella y sacar a relucir todo su poder práctico, un Dios bueno y pactal pone a menudo a sus hijos en dura prueba y tentación. En la tempestad y el huracán, entre rocas y bajíos, el marinero se familiariza en la práctica con su ciencia: lo que sabía antes era teoría de la escuela, pero un solo temporal le ha enseñado más que años de labor meramente teórica. Así aprende el creyente. ¡Cuán teóricos y defectuosos son sus conceptos de la verdad divina, cuán poco conoce su propio corazón, su corrupción profunda, su fe tan pequeña, y cuán imperfecta es su intimidad con Jesús, su plenitud y su simpatía, hasta que la mano de Dios cae sobre él!

Bienvenido sea todo lo que te haga más acquainted con Dios; no desprecies nada que profundice tu intimidad con Dios en Cristo. Recibe la cruz, aunque pese; la copa, aunque amargue; el castigo, aunque severo; la herida, aunque profunda. Recíbelo como un beneficio enviado por tu Padre, como un mensaje del cielo a tu alma. Escucha la voz que hay en esa vara: "Hijo mío, quiero que me conozcas mejor; porque conociéndome mejor me amarás mejor, y amándome mejor me servirás mejor. Envío este castigo, esta pérdida, esta cruz, solo para acercarte cada vez más a mi abrazo."

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - May 10

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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