Pobres mortales de la tierra, aún tan ciegos por el pecado, mientras estemos cargados con este cuerpo de carne, jamás podremos sondear lo insondable, revelar lo velado ni comprender lo incomprensible. Sin embargo, la carne orgullosa siempre intenta meter al Dios incomprensible en la caja microscópica de la razón humana. Multitudes disputan sobre cosas de las que saben menos que nada, pensando que prestan servicio a Dios, mientras que la gloria de Dios, el consuelo y la edificación de los santos, y las necesidades de los pecadores atados a la eternidad quedan del todo descuidadas. ¡Qué carcajada de risa debe haber en el infierno!
Fuente y atribución
Autor original: Don Fortner
Título original: Don Fortner quotes — 31
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Don Fortner, publicado originalmente en Grace Gems.