La vida de Cristo para cada día

La red que recoge peces buenos y malos

La red del Evangelio recoge a muchos que profesan creer, pero en el día final los ángeles separarán a los verdaderos creyentes de los meros profesantes. Este hecho nos llama a examinar nuestro corazón.

La parábola de la red echada al mar estaba calculada para interesar de manera especial a los discípulos, muchos de los cuales eran pescadores. Estaban acostumbrados, tras las fatigas del día, a clasificar el pescado que habían recogido. Esta tarea ofrece una imagen viva de las distinciones que se harán en el día postrero. La red representa la palabra del Evangelio, que se predica a muchos y que muchos profesan creer. Los discípulos estaban a punto de comenzar la obra de predicarla. Un gran éxito acompañaría sus esfuerzos, pero aun ese éxito estaría acompañado de mucha decepción. Muchos a quienes predicaran resultarían hipócritas. Algunos serían descubiertos en vida, pero otros no hasta el día del juicio.

Los incrédulos han presentado como objeción contra la religión cristiana que se hallan hipócritas entre los profesos creyentes. Pero esto es más bien una prueba de su verdad que una objeción. Si no existieran hipócritas, ¿cómo explicaríamos que nuestro Salvador declarara que surgirían en la iglesia?

Una muestra notable de la verdad de las palabras del Señor se vio en la historia de siete misioneros que trabajaron hace muchos años en Tahití. ¿No se habría concluido que hombres que habían sacrificado patria y amigos para instruir a los salvajes debían ser verdaderos cristianos? Pero de esos siete, dos resultaron réprobos. La fuerza de la tentación sacó a la luz su verdadero carácter. De haber permanecido en su propio país, es posible que ninguna tentación hubiera surgido con fuerza suficiente para arrastrarlos al pecado abierto; pero rodeados de salvajes, se volvieron inmorales en sus vidas y, se tema, continuaron impenitentes hasta la muerte. ¡Qué lección nos da este hecho! ¿No debería llevarnos a examinarnos y a clamar a Dios que nos escudriñe y nos pruebe, no sea que nos engañemos con una mera apariencia de piedad? Semejante engaño solo puede durar breve tiempo. Se acerca el gran día de la separación; entonces los ángeles dividirán a los buenos de los malos, al verdadero creyente del profesor vacío.

Cuando nuestro Salvador hubo concluido sus parábolas, preguntó a sus discípulos si las habían entendido, pues no las había interpretado todas. Ellos respondieron: Sí, Señor. Entonces les recordó el uso que debían dar a lo aprendido: debían atesorarlo en sus mentes para tenerlo listo en toda ocasión, así como un padre de familia provee todo lo necesario para distintas circunstancias y lo saca cuando hace falta. Los maestros entre los judíos se llamaban escribas. Los discípulos llegarían a ser maestros y necesitarían un gran depósito de verdades para la instrucción de otros. Algunas de estas verdades podían llamarse "nuevas", porque no las conocían antes, y otras "viejas", porque ya les eran familiares.

Debemos atesorar en nuestras mentes las cosas que hemos oído, adquiriendo conocimiento nuevo de las Escrituras y una comprensión más profunda de su sentido. No sabemos cuán pronto podríamos necesitarlas para nuestro propio sostén en la prueba, ni cuán útiles nos serán para iluminar al ignorante, fortalecer al tentado y consolar al afligido. Es muy penoso ver a los que amamos hundirse bajo la aflicción y sentir que no podemos darles un consuelo sólido. Un hijo afectuoso ha contemplado a veces a un padre gimiendo bajo una carga de dolor, y ha sentido: "Sé que hay consuelos que aliviarían su pena, pero no puedo comunicarlos, porque he descuidado la palabra de Dios." Pues bien, por amor a los demás, y también a nosotros mismos, atesoremos nuestras mentes con las santas verdades de Dios, para producirlas cuando más se necesiten.

Fuente y atribución

Autor original: F. L. Mortimer

Título original: to 52. The parable of the fishing-net

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de F. L. Mortimer, publicado originalmente en Grace Gems.

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