Pensamientos matutinos

La redención es completa Cristo paga toda deuda en la cruz

Si el perdón fuera parcial, la culpa seguiría presa. En la cruz, Cristo cubrió todo pecado y canceló la deuda por completo, liberando al creyente para vivir desde la gracia y no desde el temor.

La ofrenda de Cristo no fue un arreglo menor ni una concesión simbólica. Aceptar solo la mitad de su obra produce religiosidad sin paz: seguimos viviendo como condenados, temerosos, midiendo cada error como si la deuda siguiera abierta. El evangelio, entonces, deja de sanar y queda reducido a teoría. El remedio no está en buscar una segunda oportunidad, sino en comprender la totalidad de la primera.

La sangre de Jesús cubre todo pecado y toda culpa, porque el que murió no fue un hombre común, sino el Hijo eterno. Su sacrificio satisface plenamente la justicia, y por eso Dios queda libre de exigir al que cree lo que no puede pagar. En esa verdad nace una vida nueva: ya no se trata de negociar con Dios para ser aceptados, sino de responder con gratitud, obediencia y adoración al que nos justificó por completo.

Cuando proclamamos esta verdad con fe, el alma cansada pasa del abatimiento al reposo. No hay nada más grande para consolar, y nada más seguro para proteger a nuestra conciencia de la tormenta del legalismo.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - November 15

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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