La ofrenda de Cristo no fue un arreglo menor ni una concesión simbólica. Aceptar solo la mitad de su obra produce religiosidad sin paz: seguimos viviendo como condenados, temerosos, midiendo cada error como si la deuda siguiera abierta. El evangelio, entonces, deja de sanar y queda reducido a teoría. El remedio no está en buscar una segunda oportunidad, sino en comprender la totalidad de la primera.
La sangre de Jesús cubre todo pecado y toda culpa, porque el que murió no fue un hombre común, sino el Hijo eterno. Su sacrificio satisface plenamente la justicia, y por eso Dios queda libre de exigir al que cree lo que no puede pagar. En esa verdad nace una vida nueva: ya no se trata de negociar con Dios para ser aceptados, sino de responder con gratitud, obediencia y adoración al que nos justificó por completo.
Cuando proclamamos esta verdad con fe, el alma cansada pasa del abatimiento al reposo. No hay nada más grande para consolar, y nada más seguro para proteger a nuestra conciencia de la tormenta del legalismo.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - November 15
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.