Este libro es la Revelación de Jesucristo; toda la Biblia lo es, pues toda revelación viene por medio de Cristo y todo se refiere a él. Su propósito principal es dar a conocer los designios de Dios acerca de los asuntos de la iglesia, y de las naciones en relación con ella, hasta el fin del mundo. Estos acontecimientos habrían de cumplirse sin duda, y comenzarían a cumplirse muy pronto. Aunque Cristo es Dios en sí mismo y tiene luz y vida en sí mismo, sin embargo, como Mediador entre Dios y los hombres, recibe sus instrucciones del Padre. A él le debemos el conocimiento de lo que hemos de esperar de Dios, y de lo que él espera de nosotros. El tema de esta revelación era las cosas que debían suceder pronto. Sobre todos los que leen u oyen las palabras de esta profecía se pronuncia una bendición. Bien empleados están los que escudriñan la Biblia. No basta con leer y oír; debemos guardar las cosas escritas en la memoria, en la mente, en los afectos y en la práctica, y seremos bendecidos en el hacer. Aun los misterios y dificultades de este libro están unidos a descubrimientos de Dios, aptos para impresionar el alma con reverencia y purificar el alma del lector, aunque este no alcance a discernir el sentido profético. Ninguna parte de la Escritura expone con mayor plenitud el evangelio ni advierte contra el mal del pecado.
El apóstol Juan saluda a las siete iglesias de Asia
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Revelation 1:1-3
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.