Si conoces algo por ti mismo, inward y experimentalmente, de los males de tu corazón, del poder del pecado, de la fuerza de la tentación, de la sutileza de tu enemigo incansable, y de ese conflicto diario entre la naturaleza y la gracia, la carne y el espíritu, que es la marca peculiar de la familia viva del cielo, hallarás y sentirás tu necesidad de salvación como una realidad diaria. No pienses que la única salvación que puede sentirse y conocerse es la salvación pasada —la salvación accomplished por el derramamiento de sangre y la muerte del Hijo de Dios.
Hay una salvación presente —una salvación inward, experimental y continua comunicada de la plenitud de Cristo como Mediador resucitado. ¿No necesitas ser salvado diaria y casi hourly? ¿Pero de qué? De todo lo que hay en ti que lucha contra la voluntad y la palabra de Dios. El pecado no está muerto en ti. Si estás reconciliado y acercado a Dios; si tienes interés en la preciosa sangre de Cristo; si tu nombre está escrito en el libro de la vida del Cordero y el cielo es tu hogar eterno, eso no te libra de la habitación del pecado, ni del poder del pecado tampoco, excepto en la medida en que la gracia te da liberación presente. El pecado aún obra en tu mente carnal y obrará en ella hasta tu hora de muerte. Lo que necesitas, pues, es ser salvado de la culpa, la inmundicia, el poder, el amor y la práctica del pecado que habita en ti.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: January 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.