Pensamientos vespertinos

La salvación es la obra más gloriosa de Dios

La salvación de un solo pecador revela a Dios más plenamente que miríadas de mundos, pues en la cruz de Cristo se reúnen en perfecta armonía la justicia y la misericordia, la verdad y la paz.

La salvación es la obra más grande de Dios; en nada ha manifestado tanto su gloria como en ella. Empeñó todos sus recursos infinitos y comprometió todo su honor divino en cumplir esta obra tan cara a su corazón: la salvación de su iglesia. El universo rebosa de su hermosura, pero miríadas de mundos, en una escala infinitamente más vasta y magnífica que éste, no podrían dar idea de Dios como lo hace la salvación de un solo pecador. La salvación exigió la revelación y la armonía de todas las perfecciones divinas. La creación ofrece solo una visión parcial de Dios: muestra sus atributos naturales, pero no los morales; retrata su sabiduría, su bondad y su poder, pero no da idea de su santidad, su justicia, su verdad ni su amor.

Pero en la persona de Emanuel, en la cruz de Cristo y en la obra terminada de la redención, Dios se manifiesta en toda su majestad. Cuando el alma creyente contempla este admirable recurso para reconciliar los intereses del cielo y unir todas las perfecciones de Jehová en la salvación de los pecadores por la sangre de la cruz, donde «la misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron», exclama satisfecha: «¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios!»

Alma ansiosa que llevas el peso de tu pecado a la cruz, pregúntate: ¿Es la salvación del Señor Jesús una obra capaz de cubrir mi caso? ¿Puedo, con profunda convicción de mi culpa, confiar mi alma a Jesús? La Biblia responde: «Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo», «Al que a mí viene, no le echo fuera», «Por gracia sois salvos». Cristo es mío, su salvación es mía, sus promesas son mías, su defensa es mía, su cielo es mío. Lector, ¿está tu alma salva? Esta vida pronto cesará y dará paso a las realidades solemnes de la eternidad. Ven a Jesús como Salvador, a su sangre para limpieza, a su cruz para refugio, a Él mismo para descanso.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - October 28

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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