La salvación es obra de Dios. Es Él solo quien da vida al alma «muerta en delitos y pecados», y es Él también quien sostiene al alma en su vida espiritual. Él es «el Alfa y la Omega». «La salvación es del Señor». Si soy hombre de oración, Dios me hace orador; si tengo gracias, son dones de Dios para mí; si persevero en una vida consistente, es porque Él me sostiene con su mano. No hago absolutamente nada para mi propia preservación, excepto lo que Dios mismo primero hace en mí. Todo lo que tengo, toda mi bondad proviene del Señor solo. En lo que peco, eso es mío; pero en lo que obro rectamente, eso es de Dios, entera y completamente. Si he repelido a un enemigo espiritual, la fuerza del Señor fortaleció mi brazo. ¿Vivo delante de los hombres una vida consagrada? No soy yo, sino Cristo quien vive en mí. ¿Soy santo? Yo no me limpié; el Espíritu Santo de Dios me santifica. ¿Estoy desapegado del mundo? El desapego me lo dan los castigos de Dios santificados para mi bien. ¿Crezco en conocimiento? El gran Instructor me enseña. Todas mis joyas fueron labradas por arte celestial. Hallo en Dios todo lo que necesito, pero en mí no hallo sino pecado y miseria.
«Él solo es mi roca y mi salvación». ¿Me alimento de la Palabra? Esa Palabra no sería alimento para mí, si el Señor no la hiciera alimento para mi alma y me ayudara a alimentarme de ella. ¿Vivo del maná que desciende del cielo? ¿Qué es ese maná sino Jesucristo mismo encarnado, cuyo cuerpo y cuya sangre como y bebo? ¿Recibo continuamente nuevo aumento de fuerza? ¿De dónde recojo mi poder? Mi ayuda viene de los collados del cielo; ¡sin Jesús nada puedo hacer! Como el sarmiento no puede llevar fruto si no permanece en la vid, tampoco yo, si no permanezco en Él. Lo que Jonás aprendió en el abismo del mar, que yo lo aprenda esta mañana en mi aposento: «La salvación es del Señor».
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: February 26 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.