En la cruz, Cristo no actuó como un sacerdote distante que ofrece por otros, sino como el Sacrificio y el Ofertante a la vez. Su divinidad, unida a su humanidad, otorgó a la sangre un valor infinito. Por eso la frase de Hechos no es retórica: Él compró a la iglesia con su propia sangre.
Como lectores de Cristo, somos llamados a vivir según esa realidad y no por méritos. Nuestra fe descansa en Aquel que llevó la ofensa del pecado y la asumió en Su sacrificio perfecto. Aproximarnos a esa sangre es entrar en un río de purificación, vida y adoración sin límite.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - August 20
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.