La sangre derramada de Cristo abrió las puertas del cielo a los pecadores, e hizo que los hombres pecadores fueran «aceptos en el Amado»—aun antes de que hubiera caído en sudor de sangre en Getsemaní, o de que se hiciera brotar en arroyos bajo el látigo en Gabata, o de que fuera derramada desde las cinco sagradas llagas sobre la cruz del Calvario!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Pithy gems from Spurgeon — Christ's spilt blood opened the gates of Heaven to
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.