Necesidades suplidas por Dios

La sangre de Cristo renueva y limpia el alma

La sangre de Cristo es la bebida verdadera que vivifica, nutre y limpia el alma del creyente, sosteniendo sus gracias por la fe diaria en el Redentor crucificado.

La vida se sostiene con vida. Es la ley ordenada por Dios en la naturaleza, y su ley aún más alta en la gracia. El creyente es sujeto de vida espiritual, pero su vida brota y se nutre de vida: la vida de Jesús. Su alma vive, pero solo en la medida en que es alimentada por la sangre vivificante del Salvador. «La sangre es la vida». «La sangre hará expiación». Habiendo dado Jesús su carne para comer, ofrece aún más: nos presenta una copa para beber, una copa admirable, como jamás gustaron los ángeles; y sin embargo, los más indignos de la humanidad caída pueden beber de ella gratuitamente. ¿Qué hemos de entender por las palabras del Señor: «Mi sangre es verdadera bebida»?

Lo primero que sugieren es el conocimiento experimental del creyente acerca de Cristo. Gustar o beber de algo es tener un conocimiento experimental de ello. Hay muchos profesantes que leen de la sangre de Cristo, oyen de ella y la conmemoran externamente, pero que nunca beben de ella espiritual y experimentalmente. Oh, no seamos cristianos meramente profesantes y teóricos, sino reales, vitales y experimentales, viviendo de Cristo y teniéndolo en nosotros como esperanza de gloria.

Otra idea es el poder vivificante y nutricio de la sangre de Cristo. Bebemos naturalmente para que la vida se fortalezca y se refresque; así bebemos espiritualmente y por fe de la sangre de Cristo, para que la vida divina en nosotros se reavive. No hay nada que humedezca y nutra de manera tan verdadera y eficaz nuestras gracias cristianas como la sangre de Jesús. Nuestro Señor señaló también la aplicación continua de la eficacia limpiadora de su sangre. Como la sed natural exige suministros incesantes, no menos intensa es la sed del alma sana por la aplicación constante de la sangre que limpia de todo pecado. Oh alma mía, mantén las raíces de tu profesión bien rociadas con la sangre de Cristo. Vive cerca del manantial, vive, sí, en el manantial.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: THE LORD MY DRINK

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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