Esperamos con gozo el día feliz en que el mundo entero sea convertido a Cristo; cuando los dioses de los paganos sean arrojados a los topos y a los murciélagos; cuando el romanismo quede desmantelado, y la media luna de Mahoma se marchite, para no lanzar jamás más sus rayos funestos sobre las naciones; cuando los reyes se inclinen ante el Príncipe de Paz, y todas las naciones llamen bienaventurado a su Redentor. Algunos desesperan de esto. Miran al mundo como un barco que se despedaza y va a pedazos, para no volver a flotar jamás. Sabemos que el mundo y todo lo que hay en él será un día consumido por el fuego, y después esperamos nuevos cielos y una nueva tierra.
No nos desanimamos por lo prolongado de sus dilaciones; no nos desalentamos por el largo período que asigna a la iglesia para luchar, con poco éxito y mucha derrota. Creemos que Dios nunca permitirá que este mundo, que una vez vio la sangre de Cristo derramada sobre él, sea siempre el bastión del diablo. Cristo vino aquí para librar a este mundo del detestado dominio de las potestades de las tinieblas.
¡Qué grito será aquel cuando hombres y ángeles se unan para clamar: «¡Aleluya, aleluya, porque reina el Señor Dios Todopoderoso!»! ¡Qué satisfacción será en aquel día haber tenido parte en la lucha, haber ayudado a quebrar las flechas del arco, y haber contribuido a ganar la victoria de nuestro Señor! Dichosos los que se confían a este Señor conquistador, y los que combaten a su lado, haciendo lo poco que pueden en su nombre y con su fuerza. ¡Cuán desdichados los que están del lado del mal! Es un bando perdedor, y un asunto en el que perder es perder y estar perdido para siempre. ¿De qué lado estás tú?
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: December 24 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.