Perlas de Spurgeon

La sencillez asombrosa del evangelio

Spurgeon muestra que la salvación no depende de palabras doctas ni de rituales complejos, sino de una mirada sencilla a Cristo que humilla nuestro orgullo y revela que solo Dios salva.

Si me tomara siete años describir el camino de la salvación, estoy seguro de que todos ustedes anhelarían escucharlo. Si un solo doctor erudito pudiera decir el camino al cielo, ¡con qué afán sería buscado! Y si fuera en palabras difíciles, con algunos retazos de latín y griego, sería aún mejor. Pero es un evangelio sencillo el que tenemos que predicar. Es solamente: «¡Mira!»

«¡Ah!», dices tú, «¿es ese el evangelio? ¡No le prestaré ninguna atención!»

Pero ¿por qué ha ordenado Dios que hagas algo tan sencillo? Solo para humillar tu orgullo y mostrarte que él es Dios, y que fuera de él no hay ningún otro. Oh, observa cuán sencillo es el camino de la salvación. Es: «¡Mira! ¡Mira! ¡Mira!» Cuatro letras, ¡y dos de ellas iguales! «Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra.»

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Gems — The Simple Gospel

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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