¿Qué es la vida natural y qué es la muerte natural? ¿No es vida aquello en lo que hay aliento, energía, movimiento, actividad? ¿Y qué es la muerte sino el cese absoluto de toda esta actividad movediza y energía vital? Morir es perder la vida, y al perderla perder todos los movimientos de la vida. Así, cuando el Señor quita, por así decirlo, de nuestro corazón y de nuestras manos todo aquello en lo que antes teníamos vida, en lo que vivíamos y nos movíamos y parecía tener nuestro ser terreno, natural y disfrutado, y lo condena por su santa palabra, de modo que asiente en ella, y en nuestra conciencia como eco de su voz, una continua sentencia de muerte contra ello, nos entrega a la muerte.
Y observarás que nadie sino la familia viva de Dios es así entregada, «porque nosotros que vivimos siempre somos entregados a muerte por causa de Jesús»; y observa también que la razón de esta misteriosa dispensación es sacar a luz la vida escondida de Jesús dentro, pues añade el apóstol: «para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal». Y observa también la conexión que esta sentencia de muerte tiene con la muerte de Cristo: «llevando siempre en el cuerpo la muerte del Señor Jesús».
Debemos padecer con Jesús si hemos de ser glorificados con él; debemos morir con él si hemos de vivir con él. Su muerte es el ejemplo, el modelo y el medio de la nuestra; y como él tuvo en sí mismo la sentencia de muerte sobre la cruz, así debemos ser crucificados con él, para ser conformados a su imagen padeciente y moribunda. Así no solo hay una muerte por, bajo y hacia la ley, que mata el alma a toda esperanza y ayuda de la criatura, a toda vana confianza y a toda justicia propia; sino que en las continuas enseñanzas y tratos de Dios sobre el corazón, y especialmente en tiempos y por medios de aflicción pesada, prueba dolorosa y tentación poderosa, el Señor por su Espíritu y gracia ejecuta una sentencia de muerte en todos aquellos a quienes da a beber del cáliz de Cristo y a ser bautizados con el bautismo de Cristo.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: November 19
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.