Quien no siembra, no cosecha: esta verdad sencilla también rige el alma.
Cada día encierra una etapa de siembra moral; lo que hoy parece pequeño prepara el carácter de mañana.
Como cambia la estación de primavera a verano, y verano a otoño, así nuestros actos, costumbres y decisiones van moldeando la vida que vendrá.
No hay milagro que anule esa ley: la fidelidad, la disciplina y la obediencia fortalecen raíces profundas; la indulgencia, la pereza y el pecado las convierten en sequía.
Si vivimos sin propósito, parecerá que nada ocurre hasta que llegue el juicio del corazón.
Por eso la exhortación del apóstol nos alcanza personalmente: lo que sembramos en la carne traerá desgaste; lo que sembramos en el Espíritu trae vida que no termina.
No basta decir quiero mejorar; Dios oye mejor a quien coopera.
Hoy podemos elegir qué entra por nuestros ojos, qué palabras soltamos, en qué gastamos tiempo y fuerza.
Cada semilla deja una huella en el cielo y en el carácter.
Siembra hoy en su Espíritu con arrepentimiento diario y obediencia humilde.
Siembra su amor en actos concretos, semillas santas, y cosecharás una eternidad de fruto.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - April 3
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.