La vida cristiana no consiste solo en una simplicidad de dependencia y de intención, sino también en una simplicidad de afecto. Renunciamos a todo vano intento de automedicar nuestras almas con los placeres de cisternas rotas que ofrece el mundo. El cristiano simple mira a Dios solo para que le provea gozos espirituales, entendiendo que habrá momentos en que esos gozos podrán ser retenidos por Dios por una razón divinamente designada. Sin embargo, como se propone vivir únicamente para la gloria de Dios, busca en Dios solo el placer de su alma. «Alegra el alma de tu siervo, porque a ti, oh Señor, levanto mi alma». Salmo 86:4
Fuente y atribución
Autor original: John Newton
Título original: John Newton choice excerpts — 147
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Newton, publicado originalmente en Grace Gems.