Comentario Devocional y Práctico

La sinceridad del apóstol en la predicación del evangelio

El apóstol predicó sin designio mundano, sin engaño ni adulación; el Dios que prueba los corazones es quien concede la recompensa y mueve a la sinceridad.

El apóstol no tenía designio mundano en su predicación. El sufrimiento por una buena causa debe aguzar la santa resolución. El evangelio de Cristo al principio encontró mucha oposición; y fue predicado con contienda, con empeño en la predicación y contra la oposición. Y así como la materia de la exhortación del apóstol era verdadera y pura, la manera de hablar fue sin engaño. El evangelio de Cristo está destinado a mortificar las concupiscencias corruptas y a que los hombres sean puestos bajo el poder de la fe. Este es el gran motivo de la sinceridad: considerar que Dios no solo ve todo cuanto hacemos, sino que conoce de lejos nuestros pensamientos y escudriña el corazón. Y es de este Dios, que prueba nuestros corazones, de quien debemos recibir nuestra recompensa. Las evidencias de la sinceridad del apóstol fueron que evitó la adulación y la codicia. Evitó la ambición y la vanagloria.

El apóstol recuerda a los tesalonicenses su predicación y su conducta: Parte 2 (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Thessalonians 2:1-6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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