Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

La sombra de la cruz sobre el camino de Cristo

Jesús anunció que su camino al trono pasaba por el sufrimiento y la cruz, pero que al tercer día resucitaría. La gloria final sigue siempre a la obediencia atravesada por la aflicción.

Pedro había hecho una noble confesión de su fe en Cristo como el Mesías prometido, y ahora Jesús le dice lo que significaba ese Mesianismo y cómo Él había de cumplir su misión. No era como los discípulos esperaban. Ellos aguardaban su manifestación como un rey terreno. Pero Él les dice que el camino a su trono pasaba por el sufrimiento y por la cruz.

Conviene notar que, si bien el camino que Él trazó discurría por la oscuridad y el dolor, al final habría gloria: «y después de tres días resucitar». Así no habría fracaso alguno en su misión.

Pablo enseñó a los creyentes en Cristo: «¡Es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios!». La aflicción era dura, pero ellos pasarían por ella; y más allá estaba el reino de los cielos.

En el Salmo veintitrés hay un versículo citado con frecuencia: «Aunque ande en valle de sombra». En estas palabras se insinúa la penumbra, pero el escritor atraviesa ese valle; y luego llega: «y moraré en la casa de Jehová para siempre». Así también la muerte del Salvador parecía un fracaso; pero la resurrección significaba gloria, victoria y bienaventuranza eterna. Él simplemente pasaba por la muerte como el camino señalado hacia su trono.

Este sereno anuncio de nuestro Señor acerca de lo que le aguardaba nos recuerda un elemento de dolor en la vida de Cristo del cual nosotros somos misericordiosamente librados. Él conocía de antemano cada palmo de su sendero de angustia. La sombra de su cruz descansó sobre su alma durante todos sus años terrenales. A veces decimos con ligereza que quisiéramos ver nuestro futuro; pero en realidad es una provisión sumamente bondadosa de nuestra propia vida el que no podamos ver ni una hora por delante. Conocer el futuro sólo oscurecería el presente y nos haría inaptos para el deber. Es mucho mejor que permanezca oculto.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Shadow of the Cross

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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