Mañana y noche

La tierna compasión de Jesús por lo más débil

Cristo no quebrará la caña cascada ni apagará el pábilo que humea; su trato con los débiles revela una gracia y una compasión inigualables.

¿Qué hay más débil que la caña cascada o el pábilo que humea?

Una caña que crece en el pantano, basta con que un pato salvaje se pose en ella para que se quiebre; basta con que el pie del hombre la roce para que quede magullada y rota; cada viento que revolotea sobre el río la mueve de aquí para allá. No puedes concebir nada más frágil o quebradizo, ni cuya existencia esté más en peligro, que una caña cascada.

Mira luego el pábilo que humea: ¿qué es? Tiene una chispa dentro, es cierto, pero está casi sofocada; el aliento de un niño podría apagarla; nada tiene una existencia más precaria que su llama.

Aquí se describen cosas débiles; sin embargo, Jesús dice de ellas: "No quebraré la caña cascada; no apagaré el pábilo que humea." Algunos de los hijos de Dios son hechos fuertes para hacer obras poderosas por Él; Dios tiene aquí y allá sus Sansones, que pueden arrancar las puertas de Gaza y llevarlas a la cumbre del monte; tiene algunos valientes que son como leones. Pero la mayoría de su pueblo es una raza tímida y temblorosa. Son como estorninos, asustados por cada transeúnte. Son un pequeño rebaño miedoso. Si viene la tentación, son atrapados como aves en lazo. Si amenaza la prueba, están a punto de desmayar; su frágil barca es sacudida de un lado a otro por cada ola; van a la deriva como un ave marina en la cresta de las olas: cosas débiles, sin fuerza, sin sabiduría, sin previsión.

Pero, tan débiles como son, y porque son tan débiles, tienen esta promesa hecha especialmente para ellos. ¡En esto hay gracia y graciedad! ¡En esto hay amor y misericordia! ¡Cuánto revela la compasión de Jesús para con nosotros, tan tierna, dulce y considerada! Nunca hemos de retraernos de su toque. Nunca hemos de temer una palabra áspera de Él, aunque bien podría reprendernos por nuestra debilidad. ¡Las cañas cascadas no recibirán de Él ningún golpe, ni el pábilo que humea ceños que lo apaguen!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: July 19 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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