Mañana y noche

La traición del creyente ante el Dios que nunca olvida

Aunque redimido y aceptado en el Amado, el creyente ha obrado con traición contra Dios, contra Jesús y contra el Espíritu Santo, quebrantando votos y enfriándose en el servicio.

Creyente, aquí hay una verdad triste. Eres el amado del Señor, redimido por sangre, llamado por gracia, guardado en Cristo Jesús, aceptado en el Amado, en camino al cielo. Sin embargo, "has obrado traicioneramente" contra Dios, tu mejor amigo; traicioneramente contra Jesús, cuyo eres tú; traicioneramente contra el Espíritu Santo, por quien has sido vivificado para vida eterna.

Cuán traicionero has sido en el asunto de los votos y las promesas. ¿Recuerdas el amor de tus desposorios, aquel tiempo dichoso, la primavera de tu vida espiritual? ¡Oh, cuán estrechamente te aferrabas entonces a tu Maestro! diciendo: "¡Nunca me acusará de indiferencia! ¡Mis pies nunca se tardarán en el camino de su servicio! No permitiré que mi corazón vague tras otros amores; en Él hay todo tesoro de inefable dulzura. Todo lo dejo por amor de mi Señor Jesús."

¿Ha sido así?

¡Ay! si la conciencia habla, dirá: "El que tan bien prometió, ha cumplido muy mal. La oración ha sido muchas veces descuidada; ha sido breve, pero no dulce; corta, pero no ferviente. La comunión con Cristo se ha olvidado. En vez de una mente celestial, ha habido cuidados carnales, vanidades mundanas y pensamientos malos. En vez de servicio, desobediencia; en vez de fervor, tibieza; en vez de paciencia, irritabilidad; en vez de fe, confianza en un brazo de carne. Y como soldado de la cruz, ha habido cobardía, desobediencia y deserción, hasta un grado vergonzoso."

"Has obrado traicioneramente." ¡Traición contra Jesús! ¡Qué palabras se emplearán para denunciarla! Las palabras poco valen; que nuestros pensamientos penitentes execren el pecado que tan seguramente está en nosotros. ¡Traicioneros ante tus llagas, oh Jesús! ¡Perdónanos, y no pequemos más! ¡Cuán vergonzoso ser traicioneros a Aquel que jamás nos olvida, sino que hoy está con nuestros nombres grabados en su pectoral delante del trono eterno!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 12 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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