Alguien compara el carácter de Juan, en su madurez lozana, con un volcán antiguo y extinto. Donde antes se abría el cráter, hay ahora una hondonada verde en la cima del monte. Donde ardían los fuegos feroces, yace un estanque tranquilo y diáfano que mira hacia arriba como un ojo hacia los hermosos cielos, con sus orillas cubiertas de dulces flores. «Es una parábola apta —dice— del apóstol Juan. De natural y originalmente volcánico, capaz de la pasión más profunda y de la mayor osadía, fue renovado por la gracia hasta que en su vejez destaca por la serena grandeza de su carácter y por la hondura y amplitud de su alma, adornado con todas las dulzuras y gracias de Cristo como hombre; tal como me lo imagino, con un rostro tan noble que los reyes podrían rendirle homenaje, y tan dulce que los niños pequeños correrían a él para recibir su bendición». Este es un retrato fiel y conmovedor de este discípulo del amor.
¿Qué fue lo que obró esta transformación en Juan, lo que convirtió al «hijo del trueno» en el apóstol del afecto cristiano? Fue recostarse sobre el pecho del Maestro. El trozo de arcilla común reposó sobre la rosa perfumada, y la dulzura de la rosa entró en él. Juan se reclinó sobre el pecho de Jesús, sobre el pecho del que todo lo ama, y el amor de Jesús pasó al alma de Juan y la transformó. Ese fue el secreto de la santificación de Juan.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - April 15
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.