Considera a Jesús

La transparencia sin engaño del carácter de Jesús

En Jesús no hubo engaño alguno, ni en sus palabras ni en sus acciones, y su transparencia nos llama a vivir con integridad ante Dios y los hombres.

Más puro que el cristal más límpido, más transparente que el sol más radiante, fue el carácter de Jesús. Bastaría con un ojo limpio de la ceguera del pecado para escrutar los rincones más profundos de su corazón y leer cada pensamiento y cada propósito, tan abierto y sencillo era. Sus enemigos buscaron engañarlo, pero él era demasiado inocente para caer en la trampa; no hallaron en él ni un solo asomo de falta sobre el cual apoyar su maldad. Como él mismo dijo del príncipe de este mundo: viene, y nada tiene en mí.

Considera la integridad de Jesús como cumplimiento de la profecía: Ni fue hallado engaño en su boca. No hubo engaño en las verdades que enseñó. Todo lo que el Padre le reveló lo hizo conocer a sus discípulos, sin falsear nada, sin ocultar nada. Es un llamado solemne para cuantos ministramos la palabra a no adulterarla, a predicar a Cristo solo y todo, sin reservas mentales ni astucia. Guárdate, alma mía, de retener la verdad con dolo.

Jesús fue también sin dolo en todas sus acciones, tan claro y transparente como la luz del día, y sobre todo en su caminar delante de Dios. Pidámosle que nos escudriñe y arranque de su jardín toda raíz de hipocresía, y que por su Espíritu nos haga verdaderamente íntegros, sin engaño alguno.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Consider Jesus– as Without Deceit

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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